Divulgación y Prensa

El conflicto criminal en Uruguay y su evolución reciente (I) ¿Qué ocurre y por qué?

Autor/es:
Marcos Baudean

Fecha/Año: 2018

Medio: Monitor Cannabis Uruguay

Palabras clave: regulación, seguridad, Uruguay

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El conflicto criminal en Uruguay y su evolución reciente (I)

 

¿Qué ocurre y por qué?

 

El problema

 

Una de las situaciones que disparó el interés del gobierno de José Mujica en la regulación del cannabis fue la aparición de homicidios relacionados con la resolución de conflicto entre traficantes que seguían la lógica del sicariato. Se encendió la alarma porque se conocían bien las consecuencias de estas modalidades de resolución de conflictos a través de los casos de países caribeños y particularmente de México.

Desde 2012 a 2017, los homicidios clasificados como “conflicto entre criminales” pasaron del 29% al 45% del total de los homicidios del país, de acuerdo a los informes anuales del Observatorio de Violencia y Criminalidad. Estos homicidios son un componente que ha impulsado el crecimiento de los homicidios entre 2012 y 2017 (pasando de 7,7 a 8,2 cada 100.000 habitantes). Al mismo tiempo, han aumentado los homicidios con armas de fuego, en vía pública, las víctimas con antecedentes penales por narcotráfico y los casos no aclarados. Según la policía, el narcotráfico explica buena parte de los homicidios por conflicto criminal. Este hecho se refleja en el crecimiento de víctimas con antecedentes penales por estupefacientes.

¿Qué ha ocurrido? ¿Qué relación tiene el mercado ilegal de drogas con la situación? Y en particular, ¿qué influencia puede haber tenido la regulación del cannabis en esta situación? En este artículo intentaremos elaborar algunas respuestas provisorias a estas preguntas.

 

Las hipótesis

 

Desde la perspectiva del Ministerio del Interior, la mejora de los ingresos de los uruguayos así como cambios en la política policial dirigida a reprimir el narcotráfico ha tenido repercusiones en el negocio criminal. El Ministro Eduardo Bonomi ha declarado a Búsqueda:

“Acá lo que se ha visto es que el crecimiento de determinados grupos de crimen organizado se dio sobre la base del crecimiento del tráfico de pasta base. A partir de 2008, fundamentalmente, empezó a disminuir el consumo de pasta base, y en este momento debemos estar en el punto más bajo de su consumo. Por el contrario, hubo un aumento del consumo de cocaína y éxtasis. Y acá —insisto en que pueden agarrarlo para el lado que quieran— el consumo de pasta base produjo un cambio en la forma de distribución de la droga. Antes no había boca de venta de cocaína, sino que esa droga la distribuían en fiestas, en bailes, en determinados lugares. Cuando cambia el consumo de cocaína a pasta base, se empieza a comprar en la boca y existen los grupos que la manejan. Hoy vuelve a aumentar el consumo de cocaína y de éxtasis, cuyo volumen de consumo es nuevo, y disminuye la pasta base. Entonces, los grupos que se consolidaron alrededor de la venta de pasta base ven cómo pierden mercado y salen a disputarlo, y lo hacen de esta manera. De alguna forma, es consecuencia del trabajo que se ha hecho a nivel policial y es consecuencia, quiéranlo o no, del aumento de la capacidad de consumo de los uruguayos, que pasan de la pasta base a la cocaína de nuevo” (Nº1956 – 08 al 14 de febrero de 2018).

En resumen, la hipótesis del Ministerio del Interior es que el conflicto criminal tiene un factor estructural que lo promueve: la organización de la distribución a través de bocas. Esto promueve un permanente conflicto territorial entre quienes gestionan las bocas o entre quienes gestionan un territorio donde hay muchas bocas. Asimismo, hay dos factores dinámicos que promueven la reciente escalada de violencia: cambios en el patrón de consumo (desde drogas de bajo precio pero consumo intenso como la pasta base a drogas de mayor precio como la cocaína) y cambios en la política pública de combate al narcotráfico (con foco en el cierre de bocas de venta).

En la explicación del Ministro hay una gran ausente: la regulación del cannabis. Recordemos que una de las hipótesis que justificaron la regulación en 2013 fue combatir el narcotráfico sacándole mercados. Por su parte, en el trabajo de Monitor Cannabis sobre regulación del cannabis y seguridad se plantea como hipótesis que en el corto plazo es posible que los cambios en el mercado a causa de la regulación (reestructura de actores por achicamiento del negocio y lucha por dominio en territorios) produzcan una intensificación de los conflictos entre bandas de narcotraficantes, con el consecuente aumento de los homicidios sistémicos (homicidios entre miembros de bandas organizadas de narcotraficantes). Esta hipótesis fue elaborada a partir de la literatura sobre el tema y de la discusión con expertos nacionales e internacionales en varios seminarios realizados desde 2014.

Entonces, ¿qué rol puede haber jugado la aparición de un mercado legal de cannabis en la dinamización del conflicto criminal?

 

Ver artículo siguiente: “El conflicto criminal en Uruguay y su evolución reciente (2) La evolución del consumo de drogas”