Investigación

“A tres años de la aprobación”: Estado de la implementación

Autor/es:
Monitor Cannabis Uruguay

Año: 2016

Tipo de publicación: Working paper

Editor: N/A

Palabras clave: monitoreo, implementación, regulación, Uruguay

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SEMINARIO EVALUACIÓN Y MONITOREO DE LA REGULACIÓN DEL CANNABIS 

“A tres años de su aprobación”

Martes 15 de noviembre de 2016

Facultad de Ciencias Sociales – Sala de Conferencias

El seminario fue organizado por Monitor Cannabis Uruguay, equipo de investigación del Departamento de Sociología de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República (UdelaR); con el apoyo del Diploma en Políticas de Drogas, Regulación y Control que llevan adelante varios servicios de esta universidad (Medicina, Química, Derecho, Psicología, Ciencias Sociales y Humanidades).

Ver el resumen de la memoria

I.Estado de la implementación 

En base a la presentación de Martín Collazo y Florencia Lemos (Monitor Cannabis – UdelaR) “Monitoreo de los instrumentos de la política de regulación integral del cannabis”

Sección I.2.2 en  base a las presentaciones de Lorena Repetto y Eliana Álvarez (LAMRI-Universidad Católica del Uruguay), “Clubes Cannábicos en Uruguay. Diagnóstico inicial y desafíos”, y de Martín Collazo y Florencia Lemos (Monitor Cannabis – UdelaR)

I.1 Estimación de la demanda

Una primera consideración importante respecto a la posibilidad de calcular la demanda nacional de cannabis son los conocidos problemas de subregistro al hablar de tópicos controversiales, y el posible impacto de los diferentes contextos de prohibición y regulación en el relevo de esta información. Existen buenas razones para pensar que la fuerte apertura social relacionada al debate público de la ley de regulación se relacione a una tendencia de disminución de dicho subregistro.

De acuerdo a los datos disponibles en las encuestas oficiales realizadas por el Observatorio Uruguayo de Drogas el número de personas que declaran haber utilizado cannabis aumenta. Al 2014, más de 400 mil personas probaron cannabis alguna vez en su vida. Sin embargo, en este año el crecimiento fue por debajo de la tendencia esperada. El informe Módulo sobre cannabis en la VI ENCDH muestra la existencia de 55.200 usuarios habituales, es decir, personas que utilizan cannabis en más de una oportunidad en la última semana.

Evolución de las prevalencias de cannabis en población general (2001-2014)
Prevalencias
Fuente: en base a las Encuestas Nacionales en Hogares sobre Consumo de Drogas del OUD

En base a estas premisas, se estima que el mercado de cannabis a ser abastecido por las tres modalidades de producción legal – cultivo doméstico, cultivo colectivo en clubes y producción con licencia para venta en farmacias- es de aproximadamente 44 toneladas por año. El siguiente elemento para la estimación de la demanda que se debe conocer es la cantidad de cannabis que consumen estos usuarios. Uruguay cuenta con pocos datos al respecto. Una primera aproximación fue realizada en el 2014 por Bioidi, Queirolo y Cruz, en su análisis de los patrones de consumo entre usuarios frecuentes de cannabis, en base a la metodología Respondent Driven Sample. En base a los datos aportados en esta investigación, puede estimarse que un usuario habitual consume en promedio 1.7 gramos de cannabis por día. Complementariamente, la literatura sobre los mercados de cannabis sugiere que los usuarios habituales representan el 80% del total de cannabis consumido.

Estimacion demanda

Ahora bien, ¿qué tipo de producto consumían estos usuarios en el 2014? La información disponible sugiere que el mercado Uruguayo se compone principalmente de cannabis prensado. Más específicamente, el Módulo sobre cannabis de la VI ENCDH muestra que el 60% de los usuarios ocasionales y habituales (157.000 personas) utiliza principalmente “prensado”.

tipo de consumo y acceso

Fuente: Baudean, M.; Collazo, M.; Robaina G. (2015), Módulo sobre cannabis en la VI ENCDH.

En resumen, se estima que se consumen en Uruguay 44 toneladas de cannabis por año, aunque este es un mercado altamente segmentado en su calidad y precio. La mayor parte del cannabis consumido era prensado, de peor calidad y menor precio, mientras que la flor alcanzaba las 17,6 toneladas anuales.

I.2 Estimación de la producción

La ley 19172 habilita explícitamente tres modalidades de acceso al cannabis legal: autocultivo, clubes sociales de cannabis y compra a través de farmacias.

I.2.1 Cultivo doméstico

Los números disponibles indican que ha existido un aumento sostenido de los cultivos domésticos registrados por el IRCCA, pasando de 601 a 5332, entre el 27 de agosto del 2014 en que se habilitó el registro a octubre 2016.

cutlivos dom registrados

De acuerdo a los focus groups realizados por Monitor Cannabis, existe cierta percepción general de descreimiento en el potencial alcance de formalización de esta vía de acceso a través de la inscripción en el registro. Dentro de las posiciones a favor del auto cultivo, se identifican aquellos que defienden registrarse como defensa a la ley y otras como una estrategia de protección ante posibles detenciones policiales. Algunas de las posiciones en contra de registrarse fueron un desbalance entre estímulos positivos y negativos esperados por hacerlo, y la percepción de intrusión del poder público en una actividad considerada eminentemente privada.

I.2.2 Clubes sociales de cannabis

En líneas generales, los clubes sociales de cannabis son asociaciones sin fines de lucro para la producción y distribución de cannabis entre un grupo cerrado de usuarios. Si bien existen experiencias previas de desarrollo de este modelo en otras partes del mundo[1], la excepcionalidad del caso uruguayo en el contexto global es que su inclusión en la ley 19172 prevé un marco de regulación explícita para su funcionamiento. En otros países, su desarrollo ha sido posibilitado en base a zonas grises de la legislación, donde el consumo no es penalizado, pero por lo mismo débilmente formalizados. En el caso uruguayo, su inclusión en la ley es producto de la iniciativa e interés de la sociedad civil organizada en desarrollar esta herramienta, en tanto forma de producción no comercial y sin fines de lucro. Aún más, los clubes no habían sido originalmente contemplados en la propuesta que el poder ejecutivo envió al parlamento.

El proceso para la habilitación de un club es engorroso y se estima que puede llevar hasta un año finalizarlo. Primero se debe obtener la designación como organización sin fines de lucro de no más de 45 miembros totales por el Ministerio de Educación y Cultura. A continuación se debe registrar el club en el IRCCA en base a una copia notarial de los datos personales de sus miembros fundadores, documentos que certifiquen la sede del club, plan de cultivo y plan de distribución. Por último el IRCCA debe revisar la documentación e inspeccionar el club para habilitarlo.

El gobierno ha elaborado hasta el momento tres guías de referencia para la formación de un club: (i) La que define las condiciones mínimas para su habilitación. Entre otros criterios, allí se define que deben estar ubicados al menos a 150 metros de distancia de centros educativos y que se encuentra prohibida la entrada de menores. (ii) Las recomendaciones de buenas prácticas para el cultivo de cannabis, donde entre otros se establecen criterios para el manejo de plagas y enfermedades. Por último, (iii) la elaboración del plan de cultivo de cannabis, donde se establecen criterios para la instalación, nutrición, cosecha y acondicionamiento para la conservación del cannabis cultivado. Asimismo, existen dos guías para la conformación de clubes auspiciados por organizaciones sociales: armatuclub.uy del CLUC y  cómo formar un clubde AECU.

Actualmente existen 22 clubes de cannabis registrados por el IRCCA. En base a la realización de entrevistas en profundidad con 9 de ellos, pueden identificarse dos grandes tipos de club. Por un lado los de perfil privado o “instrumentales”, de más difícil acceso, conformados por personas que tienen como principal motivación acceder a marihuana de calidad. Por otro lado, los de perfil público o “activista” donde existe un interés de base en dar a conocer la organización y compartir información para la difusión del modelo. Más específicamente, los diferentes tipos de clubes se diferencian entre sí en base a variables como:

  1. El origen: Organizaciones vinculadas al activismo (Proderechos, AECU, Red de usuarios de drogas, etc.). O bien, a través de grupos de amigos, familiares o colegas.
  2. El tamaño: Algunos funcionan con el máximo permitido de miembros y hasta llevan lista de espera. Otros son más pequeños. Siguiendo el perfil de uso en la población general, los clubes están mayoritariamente compuestos por hombres de entre 18 y 40 años. El ingreso en general es por invitación, a través de redes de confianza.
  3. El tipo de cultivo: Hay clubes que desarrollan cultivo de interior, cultivo de exterior y mixto. Se observa alta diversidad en el tipo de tecnología aplicada..
  4. El precio: Existen clubes que buscan producir a un costo por gramo próximo a USD 1, así como otros que ofrecen diferente servicio a un costo tres a cinco veces mayor.
  5. El tipo de actividades: el tipo de actividades organizadas por el club de perfil instrumental se ciñen a aquellas requeridas por el estatuto, al que pueden sumarse otras de carácter social.

Por último, algunas áreas identificadas de desarrollo a futuro para la gestión de este modelo son criterios para establecer qué hacer con el excedente de producción en caso de haberlo, la posibilidad de realizar subproductos y derivados del cannabis, y el control de calidad de los cultivos. Asimismo, será interesante investigar que lugar ocuparán los clubes en el mercado una vez que los tres medios legales de acceso al cannabis se hayan habilitado.

[1] Principalmente en Cataluña y País Vasco pero también en países como Argentina, Colombia, Bélgica, Gran Bretaña, Francia, Eslovenia, Italia, Holanda y Suiza, así como los “compassion clubs” en Canadá para uso medicinal de cannabis.

I.2.3 Abastecimiento a farmacias

La última vía de acceso a cannabis legal prevista, y la más retrasada en cuanto a su implementación, es la dispensación de cannabis en farmacias. Para ello, el gobierno uruguayo ha seleccionado a dos empresas licenciatarias, de entre 22 propuestas presentadas, para la producción de dos toneladas anuales cada una con fines de comercialización: Simbiosys, compuesta por capitales argentinos y uruguayos e ICCorp, de capitales ingleses y uruguayos. Ambas empresas funcionan en un predio único, cedido y custodiado en su perímetro externo por el estado.

Imagen del predio de cultivo de cannabis para dispensación en farmacias

imagen predio cultivo

Así, tomando como supuesto que en cada una de las modalidades se producirá el máximo de cannabis permitido -es decir, dentro del esquema de clubes y autocultivo la producción es igual a 480 gramos anuales y que cada club tiene 45 miembros- podemos contrastar la cantidad total producida con la cantidad total demandada anualmente, de acuerdo a los datos disponibles. De ello, se deriva que la producción estimada por las tres modalidades de acceso al día de hoy, estaría cubriendo aproximadamente a 13.822 usuarios habituales, que representan cerca del 25% de los 55.200 usuarios habituales.

Producción y coberturas anuales estimadas

estimacion oferta