Divulgación y Prensa

Evolución del consumo de cannabis en Uruguay y mercados regulados

Autor/es:
Clara Musto y Gustavo Robaina

Fecha/Año: 2018

Medio: Monitor Cannabis Uruguay

Palabras clave: regulación del cannabis, consumo, prevalencia, Uruguay

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Un aspecto central en el debate público sobre la regulación de sustancias psicoactivas es su posible repercusión sobre las dinámicas de consumo y cómo prevenir su uso y abuso. En general, los defensores de los sistemas basados en la prohibición argumentan que este tipo de marco legal restringe el acceso a las sustancias, disminuyendo así el volumen de consumo. Por su parte, quienes defienden la regulación proponen que el consumo está sujeto a dinámicas que van más allá de los marcos legales y que son los controles sociales informales los que explican mayormente las diferentes trayectorias de uso en los países y su población. ¿Qué nos dice la evidencia disponible a nivel internacional respecto al consumo y los diversos regímenes de drogas? ¿Qué ha pasado con nuestro país frente a un cambio de modelo regulatorio del cannabis?

La experiencia internacional

Holanda fue el primer país del mundo en generar un mercado regulado de cannabis a fines de la década del 70, habilitando su compra en establecimientos autorizados (coffeeshops) y el cultivo de hasta 5 plantas en el hogar. Según el European Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction, a 2017 este país muestra un nivel de consumo de cannabis en el último año de 8,7% en la población de entre 15 y 64 años, una cifra superior al promedio europeo pero inferior a países prohibicionistas como Francia (11,1%), España (9,5%), República Checa (9,4%) o Italia (9,2%).

Por su parte, dentro del continente americano, cuna de la guerra contra las drogas, también existe una diversidad de situaciones. En el hemisferio norte, Estados Unidos continúa siendo actualmente el mayor consumidor de cannabis del mundo. Según el Informe Mundial de Drogas de las Naciones Unidas(2017), el 16,5% de la población estadounidense de entre 15 y 64 años declara haber consumido cannabis en el último año, comparado a un 14,7% de los canadienses.En el hemisferio sur, la proporción de chilenos que declaran haber consumido en el último año pasó de 11,3% en 2014 a 14,5% en 2016[1], mientras que en Uruguay esta cifra paso de 9,3% en 2014 a 15,4% en la última encuesta sobre regulación del cannabis elaborada por Monitor Cannabis junto expertos de cuatro universidades y del Observatorio Uruguayo de Drogas.

En definitiva, según un mismo instrumento de medida como las encuestas generales de prevalencias, la experiencia mundial indica que ni los regímenes legales de prohibición ni los de regulación  garantizan mayor o menor nivel de consumo.

Evolución del consumo en Uruguay

Más allá de las comparaciones internacionales, estas encuestas también son útiles para acercarse a las trayectorias nacionales de consumo de drogas, aunque con una limitación importante: dado el tabú y la ilegalidad que rodea al consumo, hay pocos incentivos para contestar honestamente una encuesta sobre drogas. Cuando se trata de temas sensibles como este, las personas tienden a subdeclarar su conducta, lo que genera que una “cifra negra” del consumo permanezca oculta. ¿Cómo se altera esta cifra negra ante cambios como la legalización del cannabis, que tienen consecuencias culturales? No conocemos la respuesta. Pero sí podemos ver ciertas tendencias en el tiempo que nos permitirán discutir algunos elementos.

En Uruguay, existen cinco registros generales de consumo de drogas realizados en las últimas dos décadas. Las Encuestas Nacionales en Hogares sobre Consumo de Drogas realizadas en 2001, 2006, 2011 y 2014 por el Observatorio Uruguayo de Drogas (JND) y la realizada en 2017 por Monitor Cannabis. En conjunto, estas encuestas muestran un aumento sostenido del consumo de sustancias psicoactivas durante la década del 2000 en Uruguay. La evolución de las prevalencias de año y de vida de consumo de cannabis muestran una tendencia creciente a lo largo de los años, como se muestra en el Gráfico 1.

Gráfico 1. Evolución prevalencias cannabis 2001 – 2017

evolucion prevalencias 2001 2017

Fuente: elaboración propia en base a datos de la Encuesta de Hogares OUD, 2014 y de Regulación del Cannabis, Monitor Cannabis 2018

En 2014, nuestro país comenzó a transitar la experiencia de regulación del mercado de cannabis, habilitando el acceso legal a través de cultivo doméstico, clubes de cannabis o dispensación en farmacias, así como el cannabis medicinal, la investigación científica y el uso industrial. Tres años después de iniciada la regulación, la evolución de la prevalencias de cannabis presentan un incremento que no es extraordinario con respecto a la tendencia.

Como también sucede con la cocaína, la medición de 2014 mostró una leve desaceleración en el incremento del consumo para ambas drogas que luego vuelve a la línea de tendencia en la medición 2017. En el caso de la cocaína, la medición para 2014 muestra una prevalencia de vida de 6,8% y la medición de 2017 aumenta a 11,4%. Por tanto, la evolución de ambas sustancias muestra un comportamiento similar a un cuando una está dentro de un regimen legal de regulación y la otra de prohibición.

 

¿Quiénes impulsan el crecimiento del consumo de cannabis?

En este nuevo contexto cabe preguntarse: ¿quiénes son los usuarios que impulsan el crecimiento de las prevalencias del cannabis en esta última medición? Antes de 2014, las personas que usaban cannabis en Uruguay tenían un perfil muy marcado: eran principalmente varones, montevideanos y jóvenes, en su mayoría en la década de los 20 años. Además, el uso era más frecuente en los sectores de nivel socioeconómico alto y con un mayor nivel educativo (OUD, JND, 2016; Filardo et al, 2011). A partir de 2014 se acentúa una tendencia que comenzaba a perfilarse en años anteriores: aumenta la proporción de adultos mayores, mujeres y, en menor medida, personas del interior del país. La incorporación de nuevas poblaciones al mercado de cannabis y la permanencia de los usuarios que transitan hacia la adultez, aumentan la base de personas usuarias y explica en parte el aumento registrado por la última encuesta de consumo de 2017.

Para comprender las características de los nuevos usuarios de cannabis, consideraremos solo aquellos que han declarado consumir en el último año. A continuación se presenta la Tabla  1 con los datos de prevalencias del último año para 2014 y 2017 y sus correspondientes aperturas por sexo, región y tramos de edad.

Tabla 1. Evolución de las prevalencias para el último año de usuarios de cannabis 2014-2017

VariableCategoría20142017Diferencia
GeneralGeneral9,3%15,3%6,1%
SexoHombre12,5%19,0%6,6%
Mujer6,4%12,2%5,8%
RegiónMontevideo12,4%23,8%11,4%
Interior5.9%10.2%4.3%
Tramos de edad15-1814.8%20.7%5.9%
19-2423.1%36.1%13.0%
25-3415.2%25.0%9.8%
35-445.5%13.3%7.9%
45-542.1%4.6%2.6%
55-650.6%1.9%1.3%
Fuente: elaboración propia en base a datos de la encuesta de Hogares OUD, 2014 y Monitor Cannabis 2018.

 

En base a estos datos, el Gráfico 2 muestra el porcentaje del aumento del consumo con relación a la medición del 2014 y posibilita observar el crecimiento diferencial de algunos subgrupos con relación a otros. Los grupos que aumentaron su participación en el mercado de cannabis por encima del promedio fueron las mujeres, que casi duplicaron su consumo en el último año desde 6,4% a 12,2%; las personas residentes en Montevideo, que pasan de 12,4% a 23.8%; y los mayores de 35 años, en particular, el grupo de entre 55 y 65 años, que pasa de 0,6% a 1,9% (lo que equivale a un aumento del 229%).

Por su parte, los hombres y los grupos de jóvenes hasta 34 años también amentaron su participación, pero por debajo del promedio general. Las personas del interior del país también aumentan por encima del promedio, aunque menos que quienes viven en Montevideo. Las personas adultas tenían una participación marginal entre las personas que usan cannabis hasta la medición de 2014. Para el año 2017, han aumentado su participación muy por encima delas personas jóvenes en términos relativos.

Gráfico 2. Proporción de aumento de las prevalencias de cannabis en el último año para población general, sexo, región y grupos etarios 2014-2017.

 

Fuente: elaboración propia en base a microdatos de la Encuesta de Drogas OUD, 2014 y Monitor Cannabis 2018.

 

Políticas de drogas basadas en evidencia: información y prevención para el cuidado de la salud

En un proceso de reforma de la política de regulación del cannabis donde el acceso a la sustancia con fines recreativos pasa de estar únicamente en las redes de narcotráfico a estar en tres vías de acceso legal (autocultivo, clubes de cannabis y farmacias),es necesario poner en perspectiva la evolución de los indicadores de consumo y profundizar su análisis.

A nivel internacional, las prevalencias de consumo de cannabis han aumentado tanto en países con regímenes prohibicionistas como en países con experiencias de regulación. En el caso de Uruguay, el consumo de drogas como el cannabis y la cocaína ha aumentado en los últimos años, aunque la primera sustancia ha pasado a estar regulada mientras que la otra continúa en el régimen de prohibición.

Para el cannabis específicamente, observamos que buena parte de la explicación de ese aumento está dado por grupos tradicionalmente minoritarios entre los usuarios de cannabis: las mujeres, los mayores de 35 años y las personas del interior en menor medida, crecieron por encima del promedio, mientras que los varones jóvenes de Montevideo crecieron por debajo del promedio.

Quiénes, cómo y cuánta sustancia psicoactiva pueden adquirir, tanto por canales legales como ilegales, son factores a considerar en las políticas de prevención, pero insuficientes para el diseño de políticas públicas que promuevan la salud de las personas respetando su autonomía. Aspectos como el retraso en la edad de inicio del uso de drogas, la disminución del riesgo de consumo problemático y la información que permita comprender cabalmente los riesgos del uso y abuso de drogas podrían ser elementos importantes a tener en cuenta para la elaboración de las políticas de educación y prevención que la regulación del cannabis previó y que deberían desplegarse con mayor efectividad.

 

[1] Décimo Segundo Estudio Nacional de Drogas en Población General de Chile, 2016.