Investigación

“A tres años de la aprobación”: Expendio en farmacias

Autor/es:
Monitor Cannabis Uruguay

Año: 2016

Tipo de publicación: Working paper

Editor: N/A

Palabras clave: Implementación, regulación, dispensación, farmacias, Uruguay

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SEMINARIO EVALUACIÓN Y MONITOREO DE LA REGULACIÓN DEL CANNABIS 

“A tres años de su aprobación”

Martes 15 de noviembre de 2016

Facultad de Ciencias Sociales – Sala de Conferencias

El seminario fue organizado por Monitor Cannabis Uruguay, equipo de investigación del Departamento de Sociología de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República (UdelaR); con el apoyo del Diploma en Políticas de Drogas, Regulación y Control que llevan adelante varios servicios de esta universidad (Medicina, Química, Derecho, Psicología, Ciencias Sociales y Humanidades).

Ver el resumen de la memoria

II. Expendio en farmacias

[En base a la presentación “Expendio de cannabis en farmacias” de Fernanda Boidi (LAMRI)]

Las investigaciones de opinión publica en torno a esta vía de acceso realizadas por LAMRI apuntan a que el expendio en farmacias era, en el 2014, la vía de acceso preferida entre los consumidores frecuentes de cannabis. Dentro de esta población, un 89% se posiciona a favor de la regulación en general, y un 58% de ellos se inclinaba a registrarse ante IRCCA. Entre ellos, un 56% declaraba preferir la adquisición de cannabis a través de las farmacias, frente a un 30% que se inclinaba por el auto cultivo y un 13% por los clubes sociales de cannabis. No obstante, la implementación del método de acceso a través de farmacias ha sido uno de los puntos más cuestionados de todo el proceso. A tres años de aprobada la ley, aun no es claro cuando quedara habilitada y bajo qué condiciones.

Así como el modelo de clubes nace del interés del movimiento social en fomentar un esquema no comercial y cooperativo de producción del cannabis, la inclusión de las farmacias fue el resultado del trabajo del Centro de Farmacias y Asociación de Farmacias del Interior. Estas agremiaciones hicieron llegar a la comisión parlamentaria a cargo del tema su aspiración de que fueran las farmacias comunitarias de primera categoría “los únicos distribuidores”, ya que, tal como dispone la legislación vigente, estas farmacias son las que deberían “manejar absolutamente todas las drogas legales que se consumen en el país”. Sin embargo, el proceso de implementación de esta vía de acceso ha demostrado no estar libre de dificultades, retrasos y retrocesos.

Los criterios que establece la reglamentación del cannabis para su comercialización en farmacias indican, entre otros, las condiciones generales de almacenamiento. Por ejemplo, la autorización a mantener un máximo de 2 kg en stock en cualquier momento o la necesidad de disponer de un mueble de uso exclusivo a estos fines, debiendo estar amurado a pared, no expuesto al público, con dispositivo de seguridad y al cuidado de un responsable. Entre las condiciones de venta, estipula que los consumidores deben estar previamente registrados en el correo, el uso de un software gestionado por el IRCCA vía POS que permita controlar el cumplimiento de los límites máximos de compra -10 gramos por vez, máximo de 40 gramos mensuales a cada consumidor-, un sistema biométrico para control de la identidad de los usuarios, un sistema de control de stock, criterios de empaquetado original -no fraccionado y sin publicidad- y un precio de venta equivalente al 30% sobre costo de USD 0,90 por gramo, exento de IVA.

Ahora bien, un primer elemento importante a tener en cuenta al analizar la implementación de esta vía de acceso es el complejo “puzle de actores” involucrados en el esquema. Así, existen en Uruguay dos tipos de farmacias, las comunitarias -de carácter privado- y las hospitalarias -de carácter público-; Solo las primeras se incluyen en la ley para expendio de cannabis recreativo. Dentro de las farmacias comunitarias, hay varias instituciones involucradas: el Centro de Farmacias del Uruguay, que nuclea farmacias de Montevideo, La Asociación de Farmacias del Interior, y la Cámara Uruguaya de Farmacias y Afines, recientemente creada, nuclea a las grandes cadenas como Farmashop o San Roque. Estos tres actores afines a participar en el esquema de venta legal han firmado un “acuerdo de entendimiento” con el IRCCA donde se establecieron las condiciones de funcionamiento descritas arriba. Por otro lado, la Asociación de Química y Farmacia del Uruguay (AQFU), que nuclea a los químicos farmacéuticos, se ha transformado en uno de los actores en contra más activos y visibles de este proceso. Por último, existe un conjunto amplio de farmacias no agremiadas que se han mantenido mayoritariamente por fuera del debate.

La investigación realizada por el LAMRI en base a entrevistas con miembros de farmacias arroja una serie de obstáculos importantes hacia la implementación de la ley. Respecto a la Asociación de Química y Farmacias del Uruguay (AQFU), esta cuenta con aproximadamente 1000 asociados, de los cuales un 80% son químicos. La resolución contraria a venta en farmacias se tomó en asamblea de 40 personas, lo que supuso el doble de participación de la lograda usualmente. Se relevaron dos tipos de oposición dentro de este grupo a participar en la implementación de la ley: una filosófica, vinculada a la percepción que tienen estos actores del cannabis:

“Nosotros queremos que las farmacias sean vistas como un centro de salud y como que esto va en contra de eso.”

“Estás ofreciendo un producto recreativo para adicciones, es como si vendiéramos alcohol o tabaco para nosotros”

Un segundo tipo de argumentos relevados eran de índole práctica, vinculado al trabajo extra que representaría para los químicos, que en general no cuentan con ningún tipo de preparación sobre el tema. Además se consideró como una amenaza de las fuentes de trabajo de quienes se opusieran a dispensar cannabis. Finalmente, fueron los argumentos prácticos los que primaron ya que la salida del conflicto surgió del acuerdo con el IRCCA para garantizar mayores ingresos dentro de la cadena productiva a estos profesionales.
Respecto a las farmacias, se relevaron dos tipos de problemas hacia la implementación del expendio de cannabis.

El primero de ellos es el nivel de representatividad de las agremiaciones que firmaron el acuerdo de entendimiento. Por un lado, solo un 60 % de las farmacias están afiliadas. Por otro lado, aun las que lo están reconocen ciertas fallas de legitimidad; en cuanto las farmacias afiliadas no reconocen las decisiones de los gremios como propias ni en general las acatan:

“Estamos asociados a la AFI pero no vamos a las asambleas. No sirve mucho porque tampoco hay mucha cosa para pelear tampoco. Y desde que se aprobó la ley de regulación y con ella la venta en farmacias tampoco se pronunciaron ni nos mandaron nada”.

Asimismo, parece existir una importante falta de comunicación, y la mayoría de los consultados refiere a un gran desconocimiento del tema;

“No se sabe absolutamente nada, porque el Centro de Farmacias no ha informado absolutamente nada porque el Centro de Farmacias no existe”.

Respecto a las farmacias no agremiadas prima una total incertidumbre y desconocimiento sobre el tema:

“a mí nadie, nadie me vino a decir nada. Lo que sé es por los diarios, o lo que hablo con otro”

Los actores consultados refieren a una fuerte ausencia de contacto oficial, ni de parte de los gremios de farmacias ni del propio IRCCA. La poca información que reciben es a través de sus químicos farmacéuticos, que están en contra. Así, la posición en general es de no tener a priori intención ni incentivos para vender.
Por último, las entrevistas con dueños de farmacias apuntan a que el principal argumento a favor de participar en el sistema es la posibilidad de reducción de riesgos en el consumo de cannabis, ya que se entiende que:

“se brindaría un producto un poquito mejor del que se vende en la calle.”

Los argumentos en contra son más numerosos. De hecho, es ilustrativo de dicha reticencia las grandes dificultades encontradas para acceder a esta población, donde el solo hecho de mencionar la palabra cannabis despertaba un gran rechazo a participar en el estudio. Algunos de los argumentos manejados fueron: una posición básicamente en contra del consumo de cannabis que supone que ‘la droga’ es aquella no producida por la industria farmacéutica:

“Yo tengo un hijo y tengo que dar el ejemplo…. No puedo estar vendiendo droga”.

Asimismo, se repiten los argumentos de incertidumbre sobre el funcionamiento de la regulación y condiciones de venta:

“es información cero, entendes? Es el título nada más”.

La negativa de AQFU en su momento también se entiende como un obstáculo porque, ya que:

“no voy a contratar a otro químico para eso, ni echar al mío”.

Otro conjunto de argumentos refiere a la potencial amenaza a la seguridad y temor a represalias de quienes manejan el comercio ilegal de cannabis, así como el daño a la imagen que se entiende implicaría aceptar como clientes a sus usuarios:

“yo no puedo tener los clientes de medicamento con ese tipo de gente. Más acá en el interior que somos todos conocidos que vienen las doñas y se sientan…”

Por último, se entiende que la ecuación financiera sería dudosamente rentable para los requisitos demandados:

“piden de todo y no te deja nada”
“Hice las cuentas y no me dan los números. No vale la pena”.

De este modo, el sondeo de farmacias proclives a participar en el sistema realizado por LAMRI dentro de las capitales departamentales del Uruguay recoge un panorama menos auspicioso que el planteado por las autoridades al hablar públicamente del tema. De hecho, dentro de las farmacias consultadas solo en Paysandú, Colonia, Florida, Minas y Montevideo se encontraron comercios favorables a participar en la implementación de la ley.

Sondeo de farmacias proclives a expender cannabis

relevamiento farmacias

Fuente: LAMRI 2016

No obstante, se destaca que el gran desconocimiento de parte de los actores potencialmente involucrados sobre como funcionaria el modelo abre un margen de acción significativo para la política pública. A medida que haya un mayor acercamiento y certezas de parte de los actores públicos, las posiciones pueden cambiar. Asimismo, también será importante explorar que ocurre una vez la comercialización se haga efectiva y aumente la información disponible en base a la experiencia.